Qué hacemos
“Del campamento al barrio”
“Hay que distinguir entre miseria y pobreza. Pobreza es la falta de oportunidades, que se soluciona otorgando a la persona la posibilidad de trabajar o estudiar para salir adelante. La miseria es mucho más dura que eso, porque es el estado de permanente pobreza que lleva a muchos a deteriorarse humanamente, a no tener amor propio ni a confiar en sí mismos. En Chile a todo le llamamos pobreza, pero lo que más tenemos es miseria”. (Felipe Berríos s.j., Todo comenzó en Curanilahue)
La frase “2010 sin campamentos” es la bandera de lucha que levantan diariamente miles de jóvenes chilenos, soñando por un país mucho más justo. El camino para llegar a esta meta no ha sido fácil, pero cada vez Un Techo para Chile se acerca con más fuerza al fin de milenio, y al fin de los campamentos en nuestro país.
La construcción de mediaguas fue por mucho tiempo la forma en la que se trabajaba en Un Techo para Chile, pero en la actualidad el proceso ha evolucionado y se plantea otras soluciones para la misma carencia, justamente porque entendemos que la condición de exclusión y marginalidad traspasa hacia ámbitos mucho más profundos que su visible falta de un techo digno donde vivir.
En un comienzo, nuestros esfuerzos se orientaron a satisfacer la urgencia inmediata de falta de vivienda a través de la construcción de una mediagua, entendiéndola siempre como una solución de emergencia y transitoria que posibilita y da esperanza a las familias para dar inicio a un mejoramiento real de su calidad de vida.
Luego de este proceso, en el que se lograba un primer y fundamental contacto con las comunidades, se generaba confianza con la comunidad para establecer un vínculo formal y duradero, en el que se trabajaba de forma definitiva en un segundo paso; el de Habilitación Social.
La Habilitación Social corresponde al sello central bajo el cual comprendemos el trabajo que Un Techo para Chile realiza junto a los pobladores de todo el país. Así, entendemos la Habilitación Social como un conjunto de acciones por medio de las cuales una comunidad es capaz de desarrollar aptitudes que le permitan mejorar su calidad de vida permanentemente.
Nuestro equipo de Habilitación Social está formado por equipos de voluntarios y profesionales que, junto a los pobladores de campamentos, constituyen la Mesa de Trabajo que se define como una instancia formal de reunión entre la directiva de un campamento y representantes de Un Techo para Chile.
Se trabaja con las familias en las herramientas necesarias para que puedan resolver sus propios problemas por ellas mismas, y hacer del barrio una comunidad sustentable. Esto se traduce en la consolidación que debe tener una comunidad para que sea capaz de organizarse activamente, además de ser competente no sólo para identificar sus fortalezas y debilidades, sino también para idear las soluciones que se requieran.
Pero el proceso de Un Techo para Chile no es completo sin consolidar la principal meta que nos mueve: que todas las familias que actualmente viven en campamentos vivan en un techo digno.
A partir de la nueva política habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, en 2005 nace el Área de Vivienda Definitiva de Un Techo para Chile, que completa la propuesta social de la fundación al ayudar a las familias de campamento a materializar el sueño de la “casa propia” de manera sustentable.
La construcción del barrio es el paso final en este proceso, en el que las familias son las principales protagonistas y las encargadas de trabajar por su sueño de obtener su casa propia.
La construcción y consolidación del barrio se logra mediante un completo trabajo de UTPCH como EGIS (Entidad de Gestión Inmobiliaria Social): mediante asesoría y acompañamiento en los procesos de postulación a las políticas habitacionales (haciéndonos cargo de la gestión inmobiliaria de terrenos aptos y bien ubicados); la coordinación ágil de los proyectos técnicos, y la ejecución y supervisión de la construcción.
Un Techo para Chile (a partir del cumplimiento del total cumplimiento del modelo de trabajo antes descrito) busca que la comunidad se afiance para que, al momento de recibir su vivienda definitiva, las familias efectivamente creen barrios y comunidades sustentables, que se defiendan de la drogadicción y delincuencia.
